Abrir el auto antes de acordar el trabajo deja al taller con un desarme que el cliente todavía no autorizó. Después hay que explicar piezas y horas que nadie vio por escrito.
Antes de desarmar, deja por escrito el trabajo que propones y los repuestos que esperas usar. El cliente acepta, pide un cambio o autoriza solo una revisión. Si para diagnosticar hay que abrir, ese paso también se cotiza y se autoriza aparte.
La cotización no reemplaza el diagnóstico. Lo ordena: primero el alcance, después la intervención. Lo que aparezca después se agrega a la misma orden, con un nuevo visto bueno, en lugar de seguir porque el auto ya estaba abierto.
TallerAlDía guarda esa cotización en la orden del vehículo. Quien autoriza y quien ejecuta miran el mismo alcance.